Can Mató es una casa antigua de Ultramort. Situada justo en medio de lo que fuera la sagrera del pueblo, linda con su iglesia dedicada a Santa Eulalia.

Restaurada con cuidado y respeto, este hostalito está lleno de rincones donde la lectura, la música y la tranquilidad conquistaran vuestros sentidos.

Cuatro habitaciones, cada una con su baño, están repartidas entre el primero y el segundo piso. Llevan nombres de flores, llenas de color miel y cereza, de tierra y mar, amarillos y azules. Texturas de l’Empordà, cerámicas, rústicas, dulces.

En la planta baja tenemos un acogedor comedor, salón y la cocina. Todo rodeado de un patio para disfrutar de los susurros de la naturaleza, los pájaros, el dulce viento de mediodía, el perfume de las piedras antiguas, la paz.